YPF, CHEVRON y PETROBRAS, el desafío

Viernes, 26 de Julio de 2013 15:57 administrador
Imprimir

Por José Andrés Repar 

El  Plan de YPF nacionalizada indica índices y señales donde se percibe un protagonismo excepcional de la misma en los próximos  años. Las inversiones previstas de 37.200 millones de U$ en 5 años (2013-2017) es decir de más de 7.000 millones de U$/año  son las inversiones más altas en la historia moderna de este país.
 
Sin embargo no alcanzan para recuperar el autoabastecimiento gasífero. Los planes la recuperación de la producción convencional y una fuerte apuesta a la no convencional.  La gestión de Galuccio presentado como un “mago” en no convencionales ha logrado instalar una expectativa muy grande que mas allá de que hubo un recupero de la declinación de la producción de crudo y gas no fue tan importante como para pensar que el conejo haya salido de la galera.
 
YPF de los primeros  50 pozos hechos en Vaca Muerta 47 fueron verticales con resultados  no tan buenos y solo  tres  horizontales con buena producción. Asumiendo que fue un error apostar a los pozos verticales, hoy  Galuccio apunta a resolver Vaca Muerta con la  “bala de plata” de Chevron. El ciclo de ensayo-error después de 13 meses aun no desembocó en el camino del  proceso de perforación tipo industria.  El yacimiento Vaca Muerta posee índices geológicos  productivos similares a los  yacimientos de shale gas de Eagle Ford y Barnett en Texas. Debajo de Vaca Muerta se halla otra formación de roca madre llamada Los Molles, que es una gigantesca fábrica de gas natural de data geológica anterior a Vaca Muerta. De esas dos formaciones migraron hacia zonas de arenas cantidades fabulosas de gas natural, condensados y petróleo que se transformaron en diferentes reservorios, uno de ellos gigante, el conocido Loma la Lata.
 
Sin embargo esa migración es solo una pequeña parte de lo que las dos formaciones poseen, almacenado como gas adscripto y gas libre en esas rocas. Hay en ellas en promedio 70 Bcf/Km2 de los cuales se plantea una extracción técnicamente posible del 15% es decir del orden de los 10Bcf/Km2 que implican 280 Millones de m3. Un pozo horizontal de 1000 m con 10 fracturas (y eventual  refracturamiento)  puede extraer desde  ese monto,  140 millones de m3. En 5 años de producción implica un promedio diario de cerca de  80.000m3/dia.  Si se vende a valores  de 7,5 U$/MBTU implica un ingreso total en su vida útil  de 38 millones de U$/pozo.
 
Esos valores implican ante un costo medio de unos 7,5 millones de U$/pozo, un excelente negocio para YPF y las empresas que asuman la extracción de shale gas. También para el país que dejaría de importar GNL y Gas oil. Ahora bien, el acuerdo con Chevron implica realizar en 5 años unos 200 pozos (1500mill de U$), es decir unos 40 pozos /año. Esto suma a 80.000m3/dia una extracción de 3,2millones de m3/dia y por año. En 5 años debería llegar a  valores muy superiores (quizás 6 millones  de m3/días)   Sin embargo   ese monto que es el 10% de la actual importación de gas, si esta sigue creciendo al 33$ como lo esta haciendo los últimos años, será dentro de 5 años un monto exiguo que no llegara a revertir la tendencia de importación creciente. Ni siquiera la estabiliza. Es  decir  el pais debe buscar mas alternativas.
 
Lo rescatable del acuerdo con Chevron es la señal que la Argentina puede recibir inversiones importantes.  Cabe analizar también los problemas que genera la misma si no se acuerda la incorporación de proveedores locales, de equipos fabricados en el país al tener que disponer de divisas para esos pagos. también cabe acotar la necesidad de resolver en forma conjunta los problemas tecnológicos del fracturamiento y de conformar una cantidad suficiente de técnicos y operarios que sustenten el desarrollo industrial y de servicios en  Vaca Muerta, que es el único desarrollo posible.
 
Si bien YPF  es una empresa de carácter mixto con capitales públicos y privados  posee detrás el respaldo del Ministerio de Economía de la Nación y  una Comisión  de Planificación y Coordinación estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas (Decreto 1277) que posee poderosas herramientas. Entre otras la definición de políticas de inversión y también otros incentivos que seguramente pueden  jugar a favor del éxito de YPF.
 
La otra alternativa de involucrarse con los “grandes players” multinacionales es reafirmar el rol del estado en el sector. Una posibilidad  interesante es  activar por parte del estado la compra  de Petrobras Argentina que está a la venta. Es la ex  Pérez Companc y posee personal con experiencia y bienes estratégicos como TGS y la Planta de Gral. Cerri que nunca debieron haber sido privatizadas. Hoy resulta clave que el sistema de transporte troncal se halle en manos del estado, pues es el único que puede reformar el estadio regulatorio que se arrastra maltrecho desde de los 90.
 
Es una oportunidad de convenir con Brasil una compra en un principio de un 51%  y  apostar en asociación con Brasil a la reactivación de los campos existentes y  colocar inversiones fuertes en shale gas. La monopolización no es el único camino del estado, lo ha demostrado China,  al tener dos o más empresas estratégicas tanto en hidrocarburos como en hidroelectricidad.
 
La colocación de capital adicional para inversión local en Petrobras es en moneda nacional y las utilidades a ser remitidas en divisas podrían serlo a 4 o 5 años.  La alianza sudamericana que no es solo económica sino política y social y cultural es el camino de integración y cooperación que Cristina y Dilma transitan sin lugar a dudas. Ojalá que los funcionarios tanto viejos petroleros como los jóvenes economistas tomen con inteligencia, pasión y patriotismo esta opción. Defender en forma regional los enormes recursos que han aparecido es la mejor  opción  que tenemos. Y cuanta más grande y decidida es la acción del Estado en apostar por una línea de acción mas ofertas privadas sin ataduras  se van  a  obtener, como ocurre con Petrobras Brasil. Las corporaciones multinacionales quieren menos riesgos y el país en materia de soberanía también.  YPF  en su camino de gran esfuerzo y consolidación solo abarca  un poco más del  30 % del mercado, con  Petrobras Argentina se daría un salto hacia un 50%  deseado para un  equilibrado capital público /privado.  Brasil y Argentina tienen una responsabilidad  enorme y es consolidar la industrialización de toda la región y para ello la energía disponible y competitiva es crucial y cuidarla de depredaciones ambientales y de soberanía también.
 
Lo que se ha dado en estos 10 años es una oportunidad como pocas en la historia de los  dos países,  la gran confederación  de los pueblos libres  independiente de todo poder extranjero soñada  y  proclamada por Artigas fue una oportunidad que se perdio por la accion imperial inglesa;  no perdamos esta para  consolidar caminos hacia la Patria Grande…
El autor es ingeniero y miembro del Instituto Energético Scalabrini Ortiz

Actualizado ( Martes, 30 de Julio de 2013 10:00 )